En otras entradas os he hablado sobre cómo quitar las manchas con trucos caseros, pero hoy os voy a hablar de cómo proceder ante las manchas, ya sean recién hechas o antiguas.

Lo primero que debemos hacer es intervenir rápidamente para absorber, presionar y evitar que se extienda la sustancia. Tenemos que tener en cuenta que la mancha empieza a ser absorbida después de 30 segundos; cuando transcurren más de 2 minutos, la mancha penetra en la fibra y será más difícil eliminarla.

Para quitar la mancha es necesario presionar sobra la mancha con movimientos que van desde el exterior al centro de la misma sin frotar. En caso contrario, la extenderemos más.

Como hay manchas y manchas, os quiero dar unas sencillas reglas, para que no sea una misión imposible quitarlas:

  • Antes de empezar a quitar una mancha, siempre es conveniente hacer una prueba en una parte no visible del tejido.
  • Debemos averiguar si la mancha es de origen orgánico (grasa, azúcar, huevo, leche…) o de origen químico (barniz, pegamento…), para poder seguir el tratamiento adecuado.
  • Las manchas no grasas se lavan con agua fría. Al igual que las de sangre, chocolate y huevo, ya que si empleamos agua caliente las fijaremos.
  • Si al raspar la superficie de una mancha de origen desconocido se pone blanca, probablemente sea de una sustancia azucarada como bebidas o jarabe.
  • La sal impide que las manchas de vino, fruta y remolacha se fijen en el tejido.
  • Sobre las manchas de grasa se debe echar rápidamente talco o harina de maíz.
  • Para obtener un buen resultado, es muy importante tener en cuenta tanto la sustancia que ha manchado como la clase del tejido.
  • En la lana es conveniente usar un paño de lana, en la seda uno de seda, en un tejido claro un paño claro y, si es oscuro, uno también oscuro.

Espero que os hayan servido de ayuda estos consejos para facilitar la eliminación de manchas.