Hoy os quiero explicar en qué consisten y en qué se diferencian la supervisión de limpieza y la auditoría de limpieza. Son conceptos muy similares y que, en ocasiones, mezclamos.

La auditoría de limpieza asegura la calidad del servicio y el cumplimiento de los procesos, las frecuencias y las técnicas empleadas. Su única finalidad es la calidad.

En cambio, con la supervisión de limpieza nuestro objetivo es ayudar a un equipo a desarrollar un trabajo que cree valor para los clientes. Entre sus objetivos (pero no el único) está el de mantener la calidad del proyecto.

La auditoría de limpieza debe ser externa, con el fin de poder emitir una opinión independiente que dé credibilidad frente a terceros. Los objetivos que persigue son:

  • Comprobar que los servicios y las frecuencias establecidos en el contrato o el pliego, y el trabajo realizado, se ajustan.
  • Advertir de las diferencias que pueden acabar en incumplimientos.
  • Cumplir con los procesos y mejorar su desempeño.
  • Identificar problemas y corregirlos o prevenirlos.
  • Identificar oportunidades de mejora.
  • Apoyar la revisión y actualización de los procesos.
  • Buscar la mejora continua.

La supervisión normalmente es interna: en todas la empresas de limpieza existe está figura. Sus funciones son:

  • Conocer en qué invierte el tiempo el personal, y asegurarse de que este es el adecuado para las tareas a desempeñar.
  • Determinar qué tiempos semiproductivos tienen y las formas de evitarlos, en la medida de lo posible, mediante:
    • La organización del carro, dotándolo con lo necesario para evitar, así, hacer viajes continuos al cuarto de material.
    • Fregando a un palmo del zócalo (nadie pisa en esa zona).
    • No sacar el polvo de las zonas verticales a diario.
  • Comprobar que el plan de limpieza es el adecuado, y el limpiador/a aplica las técnicas idóneas.
  • Controlar la calidad de la limpieza.
  • Controlar los consumibles (producto, papel higiénico, toallitas de manos, bolsas de basura…).
  • Reparto y reposición.

Como ves, son conceptos parecidos pero no idénticos. ¡Ya estás en condiciones de diferenciar y elegir entre una auditoría y una supervisión de limpieza!